Serie fotográfica

Pura Basura

Amante de la ciudad de México y sus maravillas, me he dedicado a recorrer y fotografiar las calles encontrando bellezas y sorpresas.

Se juntaron mis profesiones y mis pasiones: Ciencia Política, periodismo y fotografía.
Con un amor profundo al arte y como gran espectadora, un día surgió mi propia voz: Retratando los camiones que recogen la basura y a sus maravillosos tripulantes.

Comenzó un trabajo natural y espontáneo. Un diálogo risueño y honesto.
Estas casas rodantes están llenas de historias, magia, desechos para algunos y oportunidades para otros.
Me gusta fotografiar lo que no se ve o no se quiere ver. Otra mirada, mi mirada. Me gustan los botes de basura, las escobas, todo aquello relacionado con la belleza y los colores de la basura.

Me encanta ver siempre sonrientes y orgullosos a las personas que trabajan en la recolección de basura: Viajeros de la ciudad. Inicié así un diálogo natural con ellos a través de mi lente. La respuesta fue espontánea e inmediata.

Me encantan las sonrisas que saltan de los trabajadores de la basura, los objetos que decoran sus camiones y el ritmo que genera esta disciplina, el orden y la rapidez con que trabajan. Aparecieron ante mis ojos los peluches que cuelgan, las bolsas y varios elementos maravillosos que forman un gran festín de colores. Mi fotografías muestran nuestro reflejo en este quehacer cotidiano y lo bello de nuestros desechos, su manejo, su traslado, su transformación.
Imaginemos una escoba que quiere bailar. Soltar sus ataduras y volar...
Imaginemos una cubeta que gira con calma, juega y gira liviana en el cielo.
Imaginemos un camión que recolecta nuestras historias, nuestras páginas, nuestros libros. Se lleva nuestros sueños, nuestros amores, nuestros recuerdos.
Imaginemos un mundo sin basura. Un mundo sin personas.
En cambio siempre está el hombre limpiando, borrando, escondiendo, transformando su historia.
La basura viaja, viaja sin parar, no descansa, vuela, baila y cae. Y vuelve a ser descubierta, sujeta para viajar y se vuelve a liberar. Y ese es su encanto.
Y esta historia, mi historia de la basura, imagina y emprende viajes siguiendo estos convoy´s por toda la ciudad. Deteniéndome cuando aparecen y cuando desaparecen. Al fotografiar caras, sonrisas, escobas, basura, botes, fotografío otra historia, otra narrativa, otro baile.
“Si de vez en cuando uno no observa el mundo y a su gente desde un lugar distinto al acostumbrado se le van embotando los sentidos."
“La materia no desaparece, sino que, a lo sumo se transforma."
"La basura es inmortal, se mezcla con el aire, se hincha en el agua, se disuelve, se descompone, se convierte en gas, en humo, en hollín, viaja por el mundo y lo cubre.”
“La basura es indestructible, es como la muerte. ¿Qué otra cosa puede ser de tal modo indestructible?”
¨A partir de la basura se generan nuevos desechos . Estos se multiplican.”
“llevaba el chaleco naranja con deseos de purificación; el hombre desea purificarse a si mismo y, en lugar de eso, se pone a limpiar su entorno”
“El trabajo de barrendero no se diferencia de muchos otros que aclarecen de la virtud de dignificar al hombre: Los barrenderos, igual que el resto de las personas matan el tiempo charlando, recordando tiempos mejores. Tal vez pretendan con ello olvidar lo que en ese momento están haciendo, pero es probable que hablen sólo para que el tiempo transcurra de forma más agradable.”
“¿Se sienten marginados o humillados? Deberían considerarse la sal de la tierra, los sanadores de un mundo que corre el peligro de asfixiarse.”
“De toda la basura que nos arrolla y nos amenaza con la inhalación de su putrefacción la más peligrosa son los pensamientos caducos.”
”(Ivan Klima. ¨Amor y basura¨. Praga 1931)